EL FASCINANTE TIANGUIS CULTURAL DEL CHOPO

Por Benjamín Torres Uballe* 

Los ríos de gente se atropellan, tienen prisa por descender en la terminal del Tren Suburbano en Buenavista. Es sábado al mediodía, me dirijo junto con mi mujer al Tianguis del Chopo, situado a unos cuantos pasos de la Biblioteca Vasconcelos, paradójicamente, la dizque obra cumbre de un mandatario ignorante y bocón al que su vocero debía enmendar constantemente el cúmulo de dislates. “Lo que el señor Presidente quiso decir fue Borges, no Borgues, por supuesto que lo sabe”, solía repetir en vano ante los medios de comunicación.

Desde que uno da el primer paso en la Calle Aldama -allá en la añeja Colonia Guerrero de la Ciudad de México-, parece adentrarse fugazmente en un mundo surrealista, por demás fascinante. Atrás queda la aniquilante selva de asfalto, el demencial ruido de una urbe que se engulle todo: paz, convivencia, la capacidad de asombro, el tiempo, y con ello, la esencia de la vida.

Quienes habitamos en la capital de la república padecemos plagas sistémicas. Además de los políticos, por estos días sufrimos una crisis ambiental debido a los altos y letales niveles de contaminación provocados por el dantesco hacinamiento, la anarquía vehicular agudizada por el pésimo nivel de las gasolinas y la inmensa corrupción en los inútiles verificentros; pero esto no impide que, como cada sábado, el tianguis reciba una gran afluencia de: punketos, darketos, metaleros, rockeros, emos, skatos y muchos “fresas” disfrazados de “rudos” que forman ya parte de la escena cotidiana en el Chopo.

3

 

Tal vez por ello se profundiza el inigualable placer de caminar por los estrechos espacios que dejan los más de 200 puestos que conforman el Tianguis Cultural del Chopo, fundado el 4 de octubre de 1980 según nos explica cortésmente el arquitecto Felipe Victoriano Amézquita, uno de los fundadores del lugar, convertido desde entonces en referente de la cultura “chilanga” y sitio obligado de visita para connacionales y extranjeros que se dan un auténtico banquete urbano en este amplio mosaico que irremediablemente lo atrapa a uno para siempre.

Resulta que todo está a la vista en este oasis capitalino y no tarda en ejercer su red seductora con los arcaicos pero cotizados discos de acetato, cd’s, películas, playeras, pantalones, gorras, toda clase de colguijes, piercings, posters, botas y zapatos especiales, además de la generosa oferta de tatuajes. Sobra decir que en el mano a mano comercial, es obligado el regateo.
Mientras el comprador recorre uno a uno cada puesto -en medio del olor a incienso-, ejerce la practica voluntaria e inconscientemente lúdica de preguntar por los artículos que llaman su atención, intercambiando, -en no pocos casos- conocimientos o experiencias con aquel que intenta convencerlo de comprar. Los diálogos, la mayor de las veces, son auténticos tratados de sabiduría con alto nivel de argumentos, particularmente cuando de música se trata.

 

3a

 

Han transcurrido dos horas desde nuestra llegada al tianguis, aumenta el número de visitantes y se hace más lento el andar. El sol, a pesar de la gorra, el bronceador en la cara, y las gafas especiales para filtrar los rayos UV, cae a plomo; consulto en el teléfono las condiciones climáticas: temperatura 29 grados, radiación solar 11, se requiere protección especial, enfatiza la página de internet oficial. Bebemos agua mineral con hielo, de las que venden en el sitio a 30 pesos.

Casi llegamos al final del tianguis cuando escuchamos los primeros acordes de un bajo eléctrico y la batería, apuramos el paso y ahí está el grupo, sobre el templete, rodeado en la pequeña explanada por docenas de jóvenes y adultos, la mayoría ataviados a la usanza de las diversas “familias” urbanas que existen en la ciudad capital; todos brincan rítmicamente, la banda, podemos leer entonces, se llama “28 Gramos, Rock Green”, realmente tocan bastante bien, el requinto se luce en un solo como de 10 minutos y exhorta a toda la “banda” a moverse más y aplaudir. Me doy gusto imprimiendo fotos de todo y de todos. El panorama es único y deliciosamente catártico.

Un puesto llama nuestra atención, venden libros usados, mucha gente se detiene para curiosear y preguntar por tal o cual ejemplar. Alcanzo a mirar en el primer montón: “Jaime Sabines, antología”, “Confieso que he vivido”, de Pablo Neruda, “Claridad Errante” de Octavio Paz, “La Odisea” de Homero, “Leonora”, por Elena Poniatowska y “Poesía Selecta” sin autor.

 

3b

 

Desandando el camino por el otro lado del tianguis, encontramos uno de los negocios con infinidad de posters relativos a la filosofía, yoga, el Universo, la numerología, pero nos sorprende ver entre todo ese caleidoscopio uno que desentona, que parece un “gazapo” en ese discurso visual: un poster multicolor de Donald Trump. La imagen es una especie de grafiti, plasmado con sumo cuidado en una gran técnica, al calce, tiene una leyenda que destaca: “Trump eres un crápula e imbécil”. Mi mujer comenta que la obra es genial y además está totalmente de acuerdo con la frase. El dueño, un cincuentón de cabello largo y canoso, nos dice sonriente: “Se los regalo”.

Luego de un alto para que ella compre unos dijes y pulseras como regalo para una amiga que vive en Holanda y que por estos días está de visita en México, concluimos, la caminata, reconfortados por el incomparable agasajo de disfrutar el rincón mágico que tenemos y la fortuna de andar en libertad, sin poses, aquí en la bella Ciudad de México, que no deja de sorprendernos… Nunca.

3d

*©Benjamín Torres Uballe
Autor de la columna Andares Políticos que se publica en diversos medios digitales en la República Mexicana. Es apasionado de México, aficionado de los Pumas, le gusta leer, oír música, conversar y caminar sin rumbo, ah, y comer en el Bar El Sella

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s