YOLANDA VENTURA, 40 AÑOS DE AMOR Y BRILLO (GALERÍA Y VIDEO)

Por LIZBETH TREVEDHAN

Un 21 de octubre de hace apenas unos ayeres, abrió por primera vez sus ojos color marrón en Barcelona, España, una bebé que haría de la vida de muchos una verdadera delicia.

Desde el vientre materno llevaba el arte por dentro… Su padre, el talentoso trompetista español, Rudy Ventura, descubrió el alcance de su pequeña que lo acompañaba tarareando canciones desde muy niña.

Desde ese momento un hada musical le habló al oído a Yolanda Ventura y le dijo que su vida estaría consagrada durante su infancia a jugar, bailar y cantar dando alegría a quienes estaban a su alrededor.

Bastó que la escucharan los directivos de la compañía disquera para conocer las habilidades de nuestra querida “ficha amarilla” que desbordaba desde entonces encanto desde la primera melodía que grabó.

No titubeó ni un instante cuando la invitaron a grabar lo que sería un solo disco de canciones infantiles con otros cuatro chiquitines… Proyecto que hecho realidad se convirtió en un verdadero “boom”, el despegue de la canción infantil de la década de los ochentas.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Se decidió que el juego de cantar consistiría en convertirse en “Parchis”, Yolanda, sería la ficha amarilla, la dinamita de sonrisa, baile y coqueta voz en el escenario.

A partir de ese momento, junto con el famoso copete de raya de lado, Constatino Fernández Fernández, la Ficha Roja, Gemma Prats Tremens, la tierna la ficha verde.

Así como David Muñoz Forcada, la Ficha Blanca y Oscar Ferrer, la Ficha Azul quien posteriormente sería reemplazado por nuestro consentido pelirrojo Frank Díaz, destinaron a sus cortas edades a deleitar a niños y grandes con su alegría.

La luz amarilla de Yolanda irradiaba por doquier y sin descuidar sus estudios hizo una carrera musical con el primer grupo infantil de la década de los ochentas.

Viajes, entrevistas, películas, grabaciones de discos, ensayos, giras, su cambio de niña a mujer, todo, absolutamente todo ese torbellino de emociones rodeó a nuestra Yolanda por años.

Más que dejarla exhausta, las vivencias la hicieron madurar, crecer y ser feliz con lo que sabía hacer y que lo hacía a la perfección, diríamos sus seguidores.
Con más de 20 discos Yolanda iba con todo visitando países y mostrando su talento.

Un día el telón bajó y nunca se abrió, Parchís desapareció, dejando con ello un dolor difícil de expresar en estas líneas.

Sin embargo, Yolanda saca la casta y muy a su estilo no sucumbe y en su tierra natal incursiona en la televisión española con el programa platos rotos, donde mostró sus dotes histriónicas.

Siempre sedienta de aprender y no quedarse atrás, seguía avanzando casilleros como en el tablero de Parchís, regresa a México y da más que sorpresas al incursionar al Centro de Capacitación Artística de Televisa para estudiar actuación, lo que daría pie a su participación en su primer telenovela, “Amor de Nadie” a partir de ese momento nuestra ficha amarilla no paró.

Yolanda evoluciona, para ella no hay paso atrás, ni siquiera para tomar impulso, lo demuestra el haberse quedado a vivir en México, país que quiere como suyo, dejando un poco lejos a su familia que desde siempre la ha apoyado brindándole su confianza.

Ella confiesa que no ha sido fácil el camino, sin embargo, ha paladeado cada momento… ha aprendido dice, del miedo al fracaso al incursionar en teatro, factor que la ha hecho grande… Lo demuestran los llamados que le han realizado productores de teatro de gran envergadura…

Convertirse en madre de Alejandro, actualmente un estudioso jovencito, le dio a Yolanda una sensibilidad sin igual, lo mismo llora que hace reír, vibra en sensualidad y derrocha profesionalismo con la responsabilidad que implica pisar sola un escenario y hacer un monólogo dramático o erótico.

Así es Yolanda, obstinada, delicada, mágica, paciente, romántica, infantil, disciplinada, bondadosa, independiente, simplemente brillante…

Su madurez en el escenario la han hecho ganar un lugar en el corazón de quienes incluso no siguieron al grupo Parchís.

Para ella no hay final, no hay día para despedirse de un escenario, porque afirma que una verdadera actriz busca el mejor papel de su vida…

Yolanda, 40 años de ser tu, de deleitar con tu actuación, de tener en los labios siempre la palabra precisa…

Dice que amenaza con darnos más lata como actriz, pues bienvenida sea esa amenaza…

así que tendremos a yolanda ventura para rato.. o como dicen por ahí… hasta el infinito y más allá…

felices cuarenta, yola hermosa
“quien escribe en el alma de un niño queda grabado para siempre”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s